Se vende más como una experiencia que como una establecimiento de venta de café, la oportunidad de disfrutar un café literalmente echado en un sillon, o bien conectado a internet tomando un café; pero si le agregas la fabulosa experiencia de entrar a la tienda en Parque Tezontle... no tiene precio...
Al más puro estilo metrero (dicese de los que acostumbran a viajar en metro, transporte colectivo anaranjado) de aventar la mochila para agandallar el asiento, así fue como la Familia "Burron", por llamarle de algun modo y no agredir a los del apellido "X" se avalanzaron sobre el sillon, en dónde nos encontrábamos. Y en verdad que es curioso, simpatico y ofensivo... que le da un sabor adicional a los shots del café o de moka blanco, que entre sorbo y sorbo de café se va transformando entre lo desagradable a lo simpatico y viceversa.
Y en verdad que fue toda una experiencia, es más, les garantizó que lo será si lo visitan. Es una contradicción comercial, una mezcla insipida entre agua y aceite, y no quiero decir que uno es mejor que otro, si no que por más que lo agites, cada uno vuelve a su composición original, a su existencia...
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